Muchos negocios venden todos los días. Mueven mercadería, pagan sueldos, compran stock, atienden clientes, siguen operando.
Pero hay un costo que llega igual. Venda bien o venda mal. Con temporada alta o baja. La cuenta de luz no pregunta cómo estuvo el mes.
Y cuando tu negocio depende de frío, hornos, vitrinas, cámaras, climatización o maquinaria, la electricidad deja de ser una cuenta más. Se transforma en un costo operativo que afecta directamente tu utilidad.
No siempre necesitas vender más.
A veces necesitas dejar de perder tanto todos los meses.